Archivo documental digitalizado del activismo lésbico, conformado por producciones gráficas y teóricas, registros fotográficos y sonoros, encuentros reflexivos y acciones callejeras de grupos y activistas lesbianas de diferentes momentos históricos, múltiples posiciones políticas, y diversas geografías
de Argentina. Está en permanente construcción, recibiendo nuevos aportes y colaboraciones.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Orgullo Rosario 2011

Fotos Gabriela De Cicco



























Flyer de convocatoria y texto difundidos por la organización del evento:


Este año, por primera vez la ciudad de Rosario contará con un fin de semana completo dedicado a celebrar la diversidad sexual. El objetivo es celebrar los logros obtenidos y reclamar aquellos derechos aun pendientes por parte del Estado, como la Ley de Identidad de Género para las personas transexuales o la puesta en marcha de la Educación Sexual con perspectiva de diversidad en las escuelas así como fomentar el respeto y la no violencia a los sectores históricamente vulnerados en base a la orientación sexual o identidad de género.

Por eso, entre el 30 de septiembre y el 1 y 2 de octubre se llevarán a cabo distintas actividades tendientes a festejar, visibilizar y reivindicar el reconocimiento de lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales e intersexuales.

Viernes 30 de septiembre

De 17 a 18 hs. Concentración en el Paseo de la Diversidad Sexual (Corrientes y el Río, detrás de la Isla de los Inventos).
18:30 hs. Comienzo de la Marcha del Orgullo de la Diversidad Sexual de Rosario
Recorrido: Desde el Paseo de la Diversidad, por calle Entre Ríos, San Lorenzo, Laprida, Córdoba hasta llegar al Monumento a la 20.30 hs. Festival y Acto en el Monumento a la Bandera
Conduce María Fernanda Rey. Cuadros musicales, recitales y expresiones artísticas.

Sábado 1 de octubre

Desde las 18 hs. Kermese de la Diversidad en el Paseo de la Diversidad.
Stands, juegos, actividades lúdicas, culturasles, artísticas y recreativas.
20.30 hs. Muestra artística poética en Chavela Bar.

Domingo 2 de octubre

10.30 hs. Bicicleteada de la Diversidad
Recorrido por la Calle Recreativa costa y la Costa rosarina hasta La Florida.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Lesbianas y Feministas por la descriminalización del aborto



"Aborto: más humor, menos drama"


Columna radial en la Red Nosotras en el Mundo


Desde el Torta Móvil, las Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto, nos comparten información y humor sobre el rally por el misoprostol en Venezuela, la primavera lésbica en La Plata y el archivo digitalizado del activismo lésbico en la Argentina

29 de setiembre: escuchá, descargá  Séxtima columna

Virginia Cano


Virginia Cano. Lesbiana feminista. Militante feminista. Militante Académica. Dra (g) en Filosofía por la U.B.A. Becaria postdoctoral del CONICET.

Artículo: " (Des)hechos contractuales: la potencia contra-natural de las lesbianas en Monique Wittig".
Presentado en la mesa de Sexualidades, en "II jornadas CINIG de estudios de género y feminismos: Feminismos del siglo XX: desde Kate Millett hasta los debates actuales".

Voces para Lilith - Literatura contemporánea de temática lésbica en Sudamérica


Se escuchan las voces de Lilith

Por Gabriela Robledo (poeta antologada)*
y Claudia Salazar (antologadora)**

Varias antologías de literatura homosexual en lengua española publicadas del año 2000 a la fecha incluyen algunos textos de temática lésbica. Ninguna antología latinoamericana, sin embargo, había sido dedicada exclusivamente a la literatura lésbica, lo que confirma la obliteración del tema en producciones editoriales sobre homosexualidad. Voces para Lilith (2011) viene a cubrir un vacío también reflejado en los estudios literarios y de género en la región. De allí el valor singular de esta publicación en el ámbito de la construcción de imaginarios alternativos a la heteronormatividad. La obra recoge 48 textos de escritoras sudamericanas contemporáneas sobre temática lésbica, tanto de poesía como de narrativa.
***
El 30 de julio de 2011, en la Feria Internacional del Libro de Lima, Melissa Ghezzi y Claudia Salazar, antologadoras, recibieron a las escritoras Rosario Aquim de Bolivia; Marianela Cabrera, Eleonora Requena y Ely Zamora de Venezuela; Gabriela Robledo de Argentina y Melissa Ghezzi y Jennifer Thorndike del Perú, autoras participantes de la antología.
Al principio, el auditorio empezó a poblarse tímidamente, pero cuando las escritoras comenzaron a leer sus textos, la sala se llenó con un público variado: visitantes de la Feria, escritores y escritoras y mujeres que escuchaban expectantes algo que les resultaba, a la vez, familiar y novedoso. El evento dio un paso hacia la reivindicación lésbica de los espacios públicos.
***
Como toda antología, Voces para Lilith propone un corpus considerado esencial desde el punto de vista de quienes realizamos la compilación. El eje de nuestra selección fue el criterio estético, por lo que incluimos textos que juzgamos valiosos por su calidad literaria. Consideramos también que la antología reuniera textos inéditos de autoras sudamericanas sobre temática lésbica, tanto de poesía como de narrativa; que tuvieran al menos un libro publicado anteriormente, de preferencia sobre el tema; y que continuaran en el ejercicio literario. Se trata entonces de una antología de textos contemporáneos que representa la pluralidad de la experiencia lésbica, con especial cuidado en el manejo de la escritura.
La convocatoria nos permitió reunir una gran diversidad de voces de escritoras sudamericanas. Entre ellas se puede encontrar algunas de renombre junto a otras para quienes la antología representa una oportunidad de divulgar sus escritos más allá de las fronteras nacionales. Al hablar sobre literatura latinoamericana, Brasil suele ser excluido por la cuestión lingüística. En Voces para Lilith esta barrera fue superada; las autoras luso-hablantes fueron traducidas al español. Si bien buena parte del trabajo de investigación dependió de nuestro conocimiento de algunas publicaciones o del acceso a ellas a través de medios tradicionales (especialmente bibliotecas), hubo autoras a quienes llegamos gracias a los contactos que nos brindaron otras escritoras hispanoamericanas.
***
Gabriela Robledo - Cuando recibí la invitación para participar en la antología pensé en el valor de las redes que la hicieron posible. En mi experiencia como escritora, académica y activista lesbiana feminista he tenido la oportunidad de participar con varias de las autoras no sólo en lecturas y congresos, sino también en acciones del movimiento lésbico de Argentina. Claramente, lo que tenemos en común es la preocupación literaria por hacer emerger una nueva sujeta discursiva, distinta de la sujeta “mujer” literaria e histórica, que existe a cambio de un pacto con la heteronormatividad que le asegura legitimidad y coherencia sexual y social. En estos cambios de imaginario se juega una tarea política.
Claudia Salazar - El proceso de investigación y compilación puso en evidencia la relación entre nacionalidades y sexualidades. No es una coincidencia, a mi parecer, que un país como Argentina, donde hay muchos avances en la lucha por el reconocimiento de los derechos de las poblaciones homosexuales (hasta el momento es el único país sudamericano donde se ha aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo), sea el que presente más escritoras sobre temática lésbica y en el que las publicaciones relacionadas hayan experimentado un auge. Esto es un síntoma de las complejas y estrechas relaciones que se dan entre lo político y las representaciones culturales de las subjetividades marginadas.
Gabriela Robledo - El hecho de que haya más escritoras argentinas puede verse como un proceso dialéctico. En Argentina hay un sólido ejercicio de práctica y reflexión política. Los Encuentros Nacionales de Mujeres son un ejemplo de ello. Se organizan desde hace más de 25 años buscando un diálogo plural y horizontal. En 2003 abordaron decididamente la temática lésbica –aunque los orígenes del activismo LGTTB puedan rastrearse hasta inicios de los años setenta. Estas circunstancias movilizaron indudablemente el reconocimiento tanto de los derechos como de la existencia y la humanidad de las lesbianas en cuanto sujetas. Creo que esta ha sido una condición de posibilidad para la emergencia de nuevas enunciadoras, con producciones literarias capaces de expresar subjetividades lésbicas, explorar nuevos territorios de lo erótico e interesadas en un cambio de libreto que transgreda el lenguaje de la literatura androcéntrica y universal.
Claudia Salazar - Algunas escritoras declinaron la invitación a participar en nuestra antología aduciendo que corrían el riesgo de ser etiquetadas como lesbianas, independientemente de si lo son, lo que podría ir en detrimento de sus carreras literarias al encasillarlas en una temática. Otras señalaron que no habían “salido del closet”, algo que no fue requerido en la convocatoria. Dime, Gabriela, como autora, ¿te preocupa ser encasillada como escritora de temática lésbica?
Gabriela Robledo - No tengo una mirada esencialista de las identidades, no creo que sean fijas ni inmutables. La literatura no tiene sexualidad, no creo que haya una literatura lésbica. No es necesario tener la experiencia de un astronauta para escribir sobre las estrellas. Esa distinción no es tan clara en literatura de temática lésbica, donde se asume que sólo una lesbiana se atrevería a expresar una experiencia que aún supone una carga negativa. Es parte de una ontología biológica de la sexualidad que sigue presente, que es preciso comprender en el marco de la modernidad, donde fue gestada. En la antología existen varias aproximaciones sobre el tema.
Claudia Salazar - Sí, lo erótico y las representaciones del cuerpo ocupan casi previsiblemente un lugar central tanto en los poemas como en la mayoría de relatos recopilados. En varios poemas prevalece la mirada interior que se vuelca hacia un tú en un movimiento consciente de su propio carácter transgresor. Este tipo de mirada recala en expresiones de corte erótico y romántico que apelan centralmente a una manifestación del deseo lésbico. Algo similar sucede con algunos textos narrativos donde lo romántico y lo erótico se conjugan, ya sea con el deslumbramiento ante el descubrimiento de la afectividad homoerótica o con las negociaciones y luchas de los personajes frente a un silencio impuesto por las convenciones sociales.
Gabriela Robledo - Para mí no es casual que los temas más recurrentes sean los más viscerales –amor, desamor, condena social, miedos– porque la literatura como hecho social nos ha ayudado a objetivar ciertas opresiones de género difíciles de ver en solitario. Mi poesía no está orientada particularmente hacia el amor romántico, pero sí –y especialmente en mi primera juventud– ha funcionado como un géiser, una explosión en medio de un mundo que lo único que ha tenido para ofrecer ha sido silenciamiento. Involucrarme en el activismo fue una manera de romper ese silencio y darle nuevas savias a mis poemarios. Ahora, en la antología, ¿cuáles han sido las características más sobresalientes de los textos?
Claudia Salazar - En muchos prevalece una intención que se podría llamar testimonial, que quiere expresar y sacar a la luz estas experiencias invisibilizadas por tanto tiempo. En ese afán testimonial radica la fuerza de estos textos. Hay otro tipo de textos que trasciende este ámbito y se orientan hacia la exploración estético-discursiva. Se trata de textos más atrevidos, más experimentales, que quiebran linealidades y desestabilizan lugares de enunciación ya normativizados, por lo que permiten plantear lo lésbico como un espacio de rupturas de normativas falogocéntricas. Pienso, por ejemplo, en relatos como los de la venezolana Dinapiera Di Donato, la peruana Jennifer Thorndike o la argentina Vanesa Guerra, por nombrar algunos, que utilizan la ironía y el humor como armas desestabilizadoras y ponen en jaque la noción de una narradora o escritora lesbiana.
Recuerdo que al final de la presentación una adolescente del público preguntó a las integrantes de la mesa: “¿Como manejaron la escritura sobre temática lésbica con sus familias?”, porque ella misma escribía y sentía miedo de que sus padres supieran que le gustaban las chicas. Tú le contaste tu experiencia personal, primero de rechazo y luego de aceptación, y la niña quedó encantada, lo cual me llevó a pensar en la literatura, no sólo como un hecho estético inmanente sino como un medio de producción de condiciones de vida.
Gabriela Robledo - Sí. Ese fue el momento donde el cruce entre lo personal y lo político estuvo definitivamente frente a nuestros ojos. Donde se hizo cuerpo.

Ghezzi, Melissa y Salazar, Claudia (compiladoras). 2011. Voces para Lilith: Literatura contemporánea de temática lésbica en Sudamérica. Lima: Editorial Estruendomudo. 400pp. ISBN: 9786124104008.

* Escritora e investigadora de la Universidad Nacional de Córdoba
** Doctora en Literatura Latinoamericana por la Universidad de Nueva York (NYU) 

Publicado en Boletín electrónico del CLAM (Centro Latinoamercinao en Sexualidades y Derechos Humanos) - 29/09/11


domingo, 25 de septiembre de 2011

viernes, 23 de septiembre de 2011

Con-textuadas


Un proyecto artístico de lesbianas y bisexuales


El arte brinda un campo de posibilidades inmensas para “cuestionar los saberes, costumbres, instituciones que nos dicen qué nos tiene que gustar, cómo debemos ser, actuar y pensar acorde al cuerpo en el que nacimos”. Lo creen las organizadoras de EXPUESTAS: un proyecto “optimista, de recopilación y registro de las diferentes producciones artísticas de lesbianas y mujeres bisexuales”. La cita es mañana en el Agujero del Sur, un centro cultural en Avenida Córdoba 6472. La propuesta es “una noche de artes en cruce”. Así que habrá fotografía, video y plástica, intervenciones poéticas, narrativas, instalaciones, percusión, tangos y más. La organización corre por cuenta de Con-textuadas, un grupo de activismo lésbico-bisexual y feminista integrado por Iris Ortellao, Dafna Alfie, Paz Davico, Charlotte Jenkins, Hanaly Gerosa, Natali Veler, Laura A. Arnés. “Todas visibles”.
Podría preguntarse, y la discusión ya ocurre en las redes sociales, el porqué del recorte. Si no se trata de una “autosegregación”. Las organizadoras contestan con otra pregunta: “¿En qué términos, en interés –y en desmedro– de quién o quienes se niegan algunas particularidades? La provocación es un dispositivo movilizador”.
¿Otro recorte, como, “arte joven” sería menos irritativo? “Esta –dice Jenkins– es una deuda del pensamiento crítico argentino: ¿Existe una estética lesbiana/bisexual? ¿Una escritura lesbiana? ¿Importa la preferencia erótica de la autora al momento de pensar su producción? La idea es incitar el debate”.
En EXPUESTAS conviven autoras conocidas con otras que recién empiezan su camino. ¿Y hubo negativas a participar? “Sí, de algunas escritores que están ‘en el closet’ y de otras que no querían ser etiquetadas como ‘escritoras lesbianas’. En fin, no diremos nosotras cómo es una identidad lesbiana; lo harán las artistas”, dice Ortellao.
Para ver la programación completa del encuentro, www.con–textuadas.blogspot.com.

23/09/11

Fuente://www.clarin.com/sociedad/proyecto-artistico-lesbianas-bisexuales_0_559744130.html

Mónica Santino



Compañeras:

En primer lugar quiero felicitarlas y alentar este proyecto que impulsa recuperar la historia, indispensable para entender el presente y poder pensarse o pensarnos para adelante.

Lo segundo es que al leer la nota de Soy me gustaria manifestar algunas cuestiones que creo que justamente le hacen honor a esto de no perder visibilidad y aportar puntos de vista para enriquecer el debate.

Teresa de Rito fue vicepresidenta de la CHA en los primeros años de la organizacion. Le toco la exposicion mediatica en primera instancia, dio una batalla durisima por la visibilidad lesbiana nada menos que en el ambito gremial, pertenecio y aun pertenece a la militancia activa en la UPCN (Union del Personal Civil de la Nacion) y era entre otras funciones que desempeñaba la interlocutora con las comisarias que mediante el uso de los edictos policiales vigentes en los 80 y hasta la mitad de los 90 habilitaba a la Policia Federal a efectuar razzias compulsivas y sin motivos aparentes en gran parte de los boliches gays de la ciudad. Me toco en los primeros años de mi militancia en la CHA acompañar a Teresa de madrugada a las comisarias para sacar compañeros y compañeras de los calabozos. Tere no fue una asidua visitante de los grupos de mujeres, peronista hasta la medula quizas muchos y mcuhas puedan diferir ideologicamente con ella. Pero no se puede desconocer tamaño laburo. Recoger su historia y pensamiento hace justicia y alienta la tan mentada diversidad que se pretende construir.

Con respecto a mi historia me gustaria aclarar que nunca me he "replegado". La palabra replegarse no condice con ninguno de mis actos. Solamente con algunos compañeros decidimos dejar la CHA y el activismo en los grupos pero esas banderas no las baje nunca.

Me volque al ambito de las mujeres en el deporte, en concreto al futbol, y les aseguro que dar batalla por la visibilidad, la equidad de genero y tantas otras cosas es bien dura. Jamas he omitido quien soy en un rubro que castiga a las mujeres por su eleccion sexual que grita a cuatro vientos " todas las futbolistas son tortilleras y se matan en los vestuarios"y que castiga condena e invisibiliza de manera brutal a todas aquellas que expresan o se les "nota" su condicion de lesbianas. Tambien les sugiero y es interesante observar lo que sucede con las sexualidades y la exclusion social. Tengo un compromiso de trabajo enorme con todas las pibas que se acercan a participar de nuestro espacio. No todo es futbol, hacemos algo mas. Y es para mi un universo apasionante, mas seductor en este momento de mi vida que el activismo en los grupos. Creo firmemente que no deja de ser militancia.

Luego no tuve diferencias personales con Carlos Jauregui. Hubo si diferencias institucionales que lo llevaron a retirarse de la CHA y a fundar un nuevo grupo que fue Gays por los derechos civiles. Haber mantenido con Carlos diferencias de accion e ideologicas no me hacen pensar que su lucha no tuvo valor. Seria un perfecto disparate. Compartimos espacio en medios diciendo diferentes cosas en ambitos hostiles. Sin embargo esa linea de respeto mutuo no la perdimos nunca.

Para sondear en toda la produccion de las mujeres que participaron de la CHA en aquellos años hay que recurrir a quienes presiden la institucion hoy dia y buscar ese material. Me parece que es de mucho valor y un gran aporte para la construccion.

Finalmente no me aparte apenas se consiguio la personeria juridica. Pasaron 4 años mas y paso de todo en ese tiempo. Nunca vivi del activismo, tambien me toco el desastre de los 90 en relacion al desempleo y no separaria ese contexto social de mi exposicion mediatica. No creo que haya sido solamente por haber sido publica. Armarme un trabajo acorde a lo que me gusta me llevo todo otro tiempo mas, hoy estoy orgullosa de bancarme la vida siendo directora tecnica de futbol. Les aseguro que no es un dato menor.

Me encantaria saber cual seria la definicion exacta de ser "masculina". Combato etiquetas y prejuicios, cada lesbiana arma su imagen de acuerdo a su historia y amo la enorme mixtura que se da en cada encuentro de mujeres sea cual sea la orientacion sexual, color, religion o bandera politica. No entiendo a que se refieren con ese encasillamiento. Si es un juicio de valor me suena por lo menos contradictorio.

Espero este larguisimo mensaje sea aporte para el pensamiento. La historia al fin y al cabo se construye con todos los relatos.

Un abrazo militante.


Monica Santino

domingo, 18 de septiembre de 2011

Primavera lésbica 2011.







Primer domingo de Primavera Lésbica.
Fotos: Peke, Marian Pessah y Gaby Odessa

Macky Corbalán



La piedra de la memoria


Primero, está la afectividad, que asume que el cuerpo es algo distinto a un punto matemático y le da volumen en el espacio. Luego, son los recuerdos de la memoria los que enlazan los instantes unos a otros e interpolan el pasado en el presente. Finalmente, es nuevamente la memoria bajo otra forma, en la forma de la contracción de la materia, la que hace aparecer la cualidad. (Es por tanto la memoria la que hace del cuerpo algo más que instantáneo y le confiere duración en el tiempo).
-Gilles Deleuze



La memoria lésbica tiene la edad del primer atisbo de lo vivo: la antiguedad de la brizna de la hierba más mínima, la antiguedad del azoramiento de la luz recién aparecida. No hay en la historia de lo vivo, algo, cosa o emoción o actividad o experiencia, que no forme parte de nuestra memoria; memoria que no nos refrenda humanas, sino vivas, con cuerpos que celebrar y símbolos que destruir y muertes que vengar y renglones por llenar.

La historia, lo sabemos, será siempre la historia del laberinto del patriarcado y de la heteronormatividad, la historia de una mirada que vuelve llano y mudo y árido lo que ve. En cambio, nuestra memoria es la mirada que hilvana, en esa meseta, los puntos centelleantes de la lucha por hacer estallar la embustera iconografía heredada que nos condena a vivir los cuerpos, el amor, el género, el sexo siguiendo los dictados de un guión tan opresor como perimido. Una mirada que devuelve la huella del pasado, armada de energía pendenciera, a un tránsito de disidencias siempre nuevas.

Memoria no es repetición ni reproducción. Memoria no es origen ni copia; no capitula frente a las exigencias de linealidad y eficacia de la historia. La memoria pincha, la memoria apunta: es aventura y también molestia. No es Una, no es total, no es fundante: es fragmento vital, polifónica, múltiple y heterogénea, densa y rara y belicosa. No progresa, coexiste, y por presión de su presencia, un modo de vida termina desgastado. Y otro surje.

Memoria punza, crece, abre rutas de fuga: en el barro y en el altillo.

Nuestra memoria no comienza con el aletear de una mariposa, no está en la oscuridad del clóset, ni en los estratos inmóviles del pasado, no es fotografía ni escultura paralizada para siempre en gesto inútil, no es muerte ni principio, está en vos y en mí, la llevamos al trabajo, a la plaza, a la fragante boca húmeda de la amada; está ahora enfocando tus ojos, los míos, en el objetivo de su ataque mientras en las manos, las tuyas, las mías, la gruesa piedra de la liberación, se muere por volar.




texto enviado para la presentación del blog Potencia Tortillera, archivo digitalizado del activismo lésbico, Buenos Aires, 17.09.2011

sábado, 17 de septiembre de 2011

Presentación del archivo de activismo lésbico








Fotos: la 7.

Presentación del archivo digitalizado del activismo lésbico


foto: El Vahído



Video presentación de Morgan Ztardust


Ver: video presentación de Morgan Ztardust




Carta de Gracia Trujillo


Queridas compas activistas argentinas,
Lo primero: enhorabuena por el archivo de los activismos bolleros que presentáis hoy, que es un proyecto genial. Como también es genial, y me dio mucha emoción verlo (y algo de envidia, todo hay que decirlo), ese chute de energía y buen rollo colectivo que os ha llevado a armarlo, como decís allá. Está claro que nadie va a venir a hacerlo por nosotras, bolleras- criticas y molestas- incómodas- moscas cojoneras- de la sociedad en general, de los prejuicios, las violencias y las fobias, de las derechas y de algunas izquierdas, de ciertos sectores de los feminismos y los movimientos lgtb… (si es que en el fondo, ¡qué harían sin nosotras!, jaja)
Buscar, organizar y preservar nuestras memorias político-afectivas es fundamental. De eso sabemos mucho la gente activista en general, pero es que además parece que algunos colectivos son más borrados de las páginas de la historia que otros, que algunos son importantes y tienen archivos y financiación para ello como no les pasa a otros… Y el caso es que recoger y recorrer nuestras huellas –los panfletos, las revistas, las fotos, los carteles, las pancartas y un largo etcétera- , esas huellas que quedan y no han desaparecido, nos da, para empezar, subidón de autoestima colectiva. Nos permite (re)conocer nuestras genealogías para entender un montón de cosas, sin, como recordáis vosotras en el blog, tener que partir constantemente de cero, como si todo hubiera empezado ayer o hace un par de años. Nos anima a seguir debatiendo y poniendo en marcha proyectos. A seguir andando, y a sentirnos un poco menos solas. Es una batalla, o mejor, muchas micro batallas, para que no nos borren, nos oculten, nos silencien, nos cuenten historias que no son de cómo llegamos hasta acá, con todo lo queda por luchar pero todo lo batallado y conseguido ya también, gracias a las energías y el tiempo de muchas… En fin, que ya me habría gustado a mí encontrar algo así, no sólo cuando escribí sobre el movimiento de lesbianas en el estado español sino cuando empecé a participar en el activismo, años ha…
Y mientras os escribo esto pienso que no estaría de más, tal vez, que un apartado del archivo lo dedicárais a los tráficos y contagios trans- oceánicos de ideas y prácticas político-artísticas bolleras- feministas- queer… para la parte de este lado del charco contad conmigo si os animáis.
Besos a todas! Me habría gustado mucho estar allá hoy pero bueno, celebraré el lanzamiento del archivo esta noche con unas cañas a vuestra salud en los madriles.

Grace Trujillo
******
Palabras de Macky Corbalán

La piedra de la memoria

“Primero, está la afectividad, que asume que el cuerpo es algo distinto a un punto matemático y le da volumen en el espacio. Luego, son los recuerdos de la memoria los que enlazan los instantes unos a otros e interpolan el pasado en el presente. Finalmente, es nuevamente la memoria bajo otra forma, en la forma de la contracción de la materia, la que hace aparecer la cualidad. (Es por tanto la memoria la que hace del cuerpo algo más que instantáneo y le confiere duración en el tiempo)”. Deleuze


La memoria lésbica tiene la edad del primer atisbo de lo vivo: la antiguedad de la brizna de la hierba más mínima, la antiguedad del azoramiento de la luz recién aparecida. No hay en la historia de lo vivo, algo, cosa o emoción o actividad o experiencia, que no forme parte de nuestra memoria; memoria que no nos refrenda humanas, sino vivas, con cuerpos que celebrar y símbolos que destruir y muertes que vengar y renglones por llenar.

La historia, lo sabemos, será siempre la historia del laberinto del patriarcado y de la heteronormatividad, la historia de una mirada que vuelve llano y mudo y árido lo que ve. En cambio, nuestra memoria es la mirada que hilvana, en esa meseta, los puntos centelleantes de la lucha por hacer estallar la embustera iconografía heredada que nos condena a vivir los cuerpos, el amor, el género, el sexo siguiendo los dictados de un guión tan opresor como perimido. Una mirada que devuelve la huella del pasado, armada de energía pendenciera, a un tránsito de disidencias siempre nuevas.

Memoria no es repetición ni reproducción. Memoria no es origen ni copia; no capitula frente a las exigencias de linealidad y eficacia de la historia. La memoria pincha, la memoria apunta: es aventura y también molestia. No es Una, no es total, no es fundante: es fragmento vital, polifónica, múltiple y heterogénea, densa y rara y belicosa. No progresa, coexiste, y por presión de su presencia, un modo de vida termina desgastado. Y otro surje.

Memoria punza, crece, abre rutas de fuga: en el barro y en el altillo.

Nuestra memoria no comienza con el aletear de una mariposa, no está en la oscuridad del clóset, ni en los estratos inmóviles del pasado, no es fotografía ni escultura paralizada para siempre en gesto inútil, no es muerte ni principio, está en vos y en mí, la llevamos al trabajo, a la plaza, a la fragante boca húmeda de la amada; está ahora enfocando tus ojos, los míos, en el objetivo de su ataque mientras en las manos, las tuyas, las mías, la gruesa piedra de la liberación, se muere por volar.

Presentación del archivo digitalizado del activismo lésbico: convocatoria