Archivo documental digitalizado del activismo lésbico, conformado por el registro de producciones gráficas y teóricas, registros fotográficos y sonoros, encuentros reflexivos y acciones callejeras de grupos y activistas lesbianas de diferentes momentos históricos, múltiples posiciones políticas, y diversas geografías de Argentina. Está en permanente construcción, envianos tus aportes y colaboraciones.

lunes, 2 de septiembre de 2013

La Fulana

Agresión Lesbofóbica en Baradero


LA FULANA Y LA FALGBT REPUDIAN AGRESIÓN LESBÓFOBA EN BARADERO Y SE MOVILIZAN EN APOYO A LAS VÍCTIMAS

Hace un año María Celeste y Romina sufren agresiones lesbófobas por parte de la ex pareja y ex cuñado de Romina, las que han llegado a las lesiones, incluso frente a sus propios hijos. La Fulana y la FALGBT movilizan a Baradero en apoyo a las víctimas y para repudiar estos hechos de violencia que aún continúan impunes.
La Federación Argentina de lesbianas, gays, bisexuales y trans, y La Fulana, espacio de lesbianas y mujeres bisexuales, expresamos nuestro claro repudio la situación de violencia vivida por María Celeste y Romina, una pareja de lesbianas de la ciudad de Baradero, Provincia de Buenos Aires.

Durante un año la pareja viene sufriendo ataques verbales por parte de Ariel y Leonardo Giles, ex pareja y cuñado de Romina respectivamente, hasta que el sábado 24 de agosto pasaron de los insultos a la agresión física.

Consecuencia de estos hechos de violencia Romina sufrió fractura de nariz y Celeste tuvo un corte de 10 centimetros en su pierna ocasionado por una patada de Giles. La pareja realizó la denuncia penal correspondiente en el Juzgado de Paz de Baradero y Ariel Giles no podrá acercarse a menos de 300 metros de distancia de Romina por los próximos 90 días.

Sin embargo las agresiones continúan por diversas vías ante la inacción de diversas autoridades. Asimismo esta semana se han difundido casos de violencia hacia personas LGBT en diversos lugares del país. Es necesario seguir visibilizándolas y trabajando activamente para concientizar a la población y terminar con la discriminación y la violencia en cualquiera de sus formas.

Es por ello que el martes 3 de septiembre a las 10 hs. las organizaciones convocamos a una movilización en la Plaza Central de Baradero, acompañando y apoyando a María Celeste y Romina. Invitamos a todas y todos a sumarse.

Agradecemos la difusión... Para entrevistas o mayores informes comunicarse con
Claudia Castrosín Verdú, Vicepresidenta de la FALGBT, (011) 15 65489542
Visite nuestro sitio web www.lgbt.org.ar

lunes, 12 de agosto de 2013

valeria flores



interruqciones
Ensayos de poética activista. Escritura, política, pedagogía

valeria flores
La mondonga dark 2013 (Neuquén)


Una interruqción como la del título se hace efectiva a partir de la boca, esfínter ineficaz para abarcar y fraguar exitosamente todos los sonidos; y esa dimensión rugosa del esfuerzo, que hace física y presente la tensión del nombre y la imposibilidad de nombrar, es aquella que intercepta y compromete un cuerpo cruzado por la duda. Esa ‘p’ no habla de presencias que se administran como sentidos en un alfabeto perceptual, sino que, en todo caso, produce la presencia como espasmo de sentido, o mejor dicho, desplaza la saciedad congruente de la presencia por la ansiedad eléctrica e incoherente de la insistencia.

De esta manera, la interruqción opera como un gesto de lúdica disidencia en relación a las demandas de los órdenes de visualidad contemporáneos: a diferencia de otras manifestaciones que florecen de mil maneras sustantivas en imágenes, la interrupción sólo se hace visible como acción (sobre la imagen), a través de sus efectos abrasivos sobre otras superficies, materiales y sentidos.

lunes, 5 de agosto de 2013

Proclama de Lesbianas Feministas Prosexo

UNA PROCLAMA DE LESBIANAS FEMINISTAS PROSEXO

A FAVOR DE LAS TRABAJADORAS SEXUALES



Las lesbianas aprendimos en el proceso de politización de nuestra sexualidad y de nuestras vidas que el primer paso para el empoderamiento es el nombre. Muchas hicimos ese aprendizaje a través de las herramientas políticas y teóricas que nos aportaron los feminismos, en especial, aquellos que sostienen la autodeterminación sexual como fundamento de las luchas sexo-políticas. Sin embargo, también aprendimos que persiste al interior del movimiento feminista, no con exclusividad pero sí como un espacio más por el que transitamos, la lesbofobia y el imperio de las jerarquías por clase, identidad sexual, raza, ubicación geopolítica, edad, reconocimiento institucional, etc. Esto provoca que ciertas voces se amplifiquen, ciertos cuerpos se visibilicen, ciertas posiciones se erijan como representativas del movimiento y ciertas figuras monopolicen el discurso público, a costa de sumir en el silencio, la ignorancia y la invisibilidad, a otros cuerpos, otras voces, otros nombres.

En la Argentina del matrimonio igualitario y de la ley de identidad de género, hoy se está librando una batalla silenciosa pública y moral altamente efectiva contra las trabajadoras sexuales, que tiene como palanca bélica a las políticas implementadas en la lucha contra la trata y la explotación sexual. Una palanca que se acciona desde una serie de presupuestos del feminismo abolicionista que termina contraponiendo los derechos de las trabajadoras sexuales a los derechos de las víctimas de trata. La trata requiere que se la persiga, el trabajo sexual requiere que se lo reconozca, dos políticas diferentes aunque articuladas, porque sacar de la clandestinidad el trabajo sexual es una forma de luchar contra la esclavitud sexual y la trata de personas.

Este feminismo que sólo ve violencia en el sexo pago, víctimas o alienadas en quienes afirman ser trabajadoras sexuales, y sólo mujeres en el campo del trabajo sexual, cuando hay también varones, travestis y trans, termina siendo un feminismo antisexo, antiputa, victimista y mujerista. La equiparación e indiferenciación entre las personas que deciden ejercer el trabajo sexual con las que son esclavas sexuales porque son víctimas de las redes de trata, provoca el silenciamiento y el borramiento del espacio público de las trabajadoras sexuales así como la inercia policial y política para una búsqueda real de las víctimas de trata. Redimir y reinsertar a las prostitutas cual ejército de salvación, promoviendo la erradicación total de la prostitución, parece ser el objetivo central del feminismo abolicionista que, muy a su pesar, termina aliado con políticas criminalizadoras y persecutorias de las mujeres. ¿No sería más deseable que pusieran el mismo énfasis y vehemencia en la erradicación del matrimonio como institución hetero y homo-patriarcal que regula la sexualidad?

El cuerpo de las trabajadoras sexuales está atravesado por una paradójica metáfora espacial y, por lo tanto, visual. Por un lado, las medidas implementadas desde el estado nacional, como el decreto que prohíbe la oferta de avisos sexuales, las borra de los medios de comunicación, de la visión pública, lo que implica una política de invisibilidad. Y por otro lado, las leyes contra la trata aprobadas en algunas provincias, que justifican allanamientos a prostíbulos y departamentos autogestionados por trabajadoras sexuales autónomas, las arrojan a la calle, a una extrema visibilidad que las expone a la policía cotidianamente, a la vigilancia moral de l*s vecin*s y al abuso de los fiolos. En ambas situaciones, la sistemática impugnación de sus voces mediante la resistencia a ser escuchadas o subestimadas y despreciadas en sus opiniones, las silencia como sujetos políticos.

Como lesbianas esta batalla nos involucra y nos convoca, como mínimo, por dos motivos: porque bien sabemos lo que significa la negación de la identidad autopercibida y el acallamiento de nuestras voces, y porque con estas políticas que se llevan adelante contra el trabajo sexual so pretexto de combatir la trata, imponen normas que regulan lo que podemos y no podemos hacer con nuestros cuerpos, lo admisible y lo inaceptable, lo legítimo y lo ilegítimo. Por lo tanto, es una batalla que nos involucra a tod*s, por más que pensemos que no nos afecta. El boicot al sexo reproductivo que implican el aborto y tener sexo por dinero son prácticas que continúan penalizadas para las mujeres, convertidas en delito (aunque la prostitución no lo sea en nuestro país, y sí lo es el proxenetismo) a través del código penal, los códigos contravencionales o la moral hegemónica.

Como lesbianas, sabemos que la identidad política sirve para identificarse en la lucha por el reconocimiento, la celebración de la existencia, la denuncia de agresiones, abusos y discriminaciones y la demanda de derechos. Por la historia del activismo lésbico y por nuestras historias personales, sabemos muy bien la violencia que conlleva la negación de una identidad política y, por lo tanto, del empoderamiento que ella supone. ¿Qué posibilidad tienen las trabajadoras sexuales para empoderarse si desde el principio son tratadas como víctimas? ¿o como mujeres en situación de explotación?

Como activistas prosexo que cuestionamos el modo en que nuestra sociedad heteropatriarcal y racista asigna privilegios sobre la base de la adhesión a su código moral, regido por la norma monogámica heteronormativa, esta batalla nos implica porque estas medidas punitivas y de persecución representan una política sexual anti-sexo. Prosexo es una identificación política que emerge en las llamadas “guerras del sexo” en Estados Unidos en los años ´80, representando las disputas entre feministas antipornografía, antiprostitución y antisadomasoquismo y las feministas prosexo y anticensura, y aunque en nuestro contexto es un término que casi no circula habitualmente en el discurso feminista, nosotras nos reconocemos como tales porque significa sostener una política libertaria sobre los derechos sexuales, el trabajo sexual, la censura y la libertad de expresión, la industria del sexo, el material sexual para adult*s, la elección y la libertad sexual. Significa reconocer las actitudes y políticas anti-sexo, la hipocresía y los pánicos sexuales que tiñen el modo en que la sexualidad es analizada en los medios, en las instituciones, en el estado, e incluso dentro de las comunidades lgtttbi y feminista.

Las celebradas narrativas de la democratización a través del reconocimiento de la “diversidad sexual”, señalan las formas públicamente legítimas de vivir la sexualidad, los límites y jerarquías entre formas y prácticas sexuales ideales, admisibles, o inaceptables. Así, las nuevas fórmulas de regulación sexual que levantan la bandera de la “diversidad” están teñidas de una moral anti sexo.

Las trabajadoras sexuales están siendo criminalizadas y estigmatizadas, favoreciendo aun más la clandestinidad de su actividad, lo que acrecienta las condiciones para la trata. Estamos ante un momento histórico en el que es preciso defender los derechos de todas las personas vinculadas al mercado del sexo, que contribuya a ampliar sus márgenes de decisión, libertad y autonomía. Para las que deciden ejercer el trabajo sexual: reconocimiento de su actividad como trabajo, reconocimiento de derechos en tanto que trabajadoras, estímulo de la sindicalización; y para las que lo viven mal: posibilidades de formación para desarrollar otro trabajo. Para las que son víctimas de trata, que son obligadas y coaccionadas: protección y persecución del delito, y desmantelamiento de las redes de complicidad institucional, policial y política.

Como activistas lesbianas feministas prosexo no queremos el tutelaje del estado ni de las instituciones ni del feminismo abolicionista para decidir sobre nuestros cuerpos. L*s trabajador*s sexuales -mujeres, trans, travestis, gays- son nuestr*s aliad*s y no nuestr*s enemig*s en la lucha por la autodeterminación sexual. Por eso apoyamos su demanda de reconocimiento del trabajo sexual como trabajo y exigimos que su voz sea escuchada.

En esta batalla el silencio no es una opción, es una toma de postura a favor de quien detenta la hegemonía, de quien va ganando la lucha, que son las políticas de persecución moral, policial, estatal y feminista hacia las trabajadoras sexuales.



Agosto del 2013.-



Noe Gall – integrante del Asentamiento Fernseh, Red por el reconocimiento del trabajo sexual y la Coordinadora por la aparición con vida de Yamila Cuello - Córdoba

valeria flores – escritora, activista y maestra – Neuquén

Gabriela Adelstein – traductora, activista queer - Buenos Aires

Macky Corbalán – poeta y lesbiana feminista cuir - Neuquén

Virginia Cano - docente, filósofa, activista - Buenos Aires

Norma Salica – activista - Tucumán

Andrea Lacombe - antropóloga, integrante de la Red por el Reconocimiento del Trabajo Sexual

Gabriela Robledo Achaval – activista lesbiana feminista, abogada, investigadora (UNC)

Mariela Serra - Licenciada en teatro y profesora universitaria

Sara Monsalve

Jorgelina Bocca

Celeste Bianciotti

domingo, 28 de julio de 2013

Eloina Coronel




Cantautora cordobesa, nacida en Corrientes, lesbiana, amante de las cosas simples y profundas de la vida, creyente en las personas y amante de los astros. Su lenguaje desde que nació  es la música y su herramienta para comunicar y estar en el mundo.

Chamuyo Colectivo

Chamuyo colectivo, grabado en 2013, es su primer disco,  reúne once canciones inéditas. Es, aludiendo al primer tema del albúm,  un verdadero enjambre en el que se conjugan la composición musical de su autoría en mixtura con una  multiplicidad de voces y  poemas de otras autoras lesbianas o mujeres feministas, como Macky Corbalán,  Mónica Palacios y Soledad Perez, entre otras.

martes, 9 de julio de 2013

Arpias

Fte: faceboock
 Soy India, negra, pobre, latinoamericana, soy lesbiana

Pintadas
Fte: Faceboock


Por esta acción las integrantes de las Arpias fueron detenidas.

“Inoperancia por parte de la policía” es para Gabriela Veleizán, una de las chicas detenidas por pintar una pared, la descripción de cómo se manejó la policía la madrugada del 9 de julio, cuando junto a cinco amigas fue detenida. Un operativo policial montado exclusivamente para detener a seis mujeres que lo único que hicieron fue expresarse. Gabriela, Gissel Robledo y Johanna Ramos, detenidas por más de cinco horas, tuvieron que soportar la burla de los policías que las detuvieron al leer los stencils que después de quitárselos, se le volaron en la ruta. Además de “pintarles los dedos”, la fuerza policial las obligó a firmar papeles en blanco y repetir varias veces sus datos, ya que los policías entre risas y burlas “anotaban cualquier cosa”, mencionó Veleizán, quien agregó: “No sólo eso, sino que tuvimos que solicitar nosotras la presencia de policías mujeres porque los presentes eran todos hombres. La policía lo primero que nos preguntó fue si estábamos haciendo pintadas políticas partidarias. Estuvimos dos horas en la Central de policía y tres en la Alcaldía, cuando ninguno de nuestros carteles tenía insultos ni agravios, solo frases que hablaban de libertad y lesbianismo”, dijo Gabriela.
Fte: Redacción Cuarto Poder. 

jueves, 6 de junio de 2013

Virginia Cano


"Fragmentos pornográficos: esbozos de una ética tortillera"


"Figura 2: Lesbiana



"Aquella que vive en un pueblo de amantes, aquella cuyo interés se dirige en primer término a sus amantes, aquella que siente un deseo violento por sus amantes, aquella que "no vive en el desierto", que no está "perdida"" (128)



a. Doctas coordenadas: Sexualidades tortilleras y é(ste)tica pornográfica.


En primer lugar, lo que quisiera decirles es que yo no sé latín. Y aún así, me voy a animar a citar la definición etimológica del adjetivo "docto-docta". Dice la vigésima segunda edición del Diccionario de la Real Academia de la lengua española:


"docto, ta.

(Del lat. doctus, part. pas. de docēre, enseñar).

1. adj. Que a fuerza de estudios ha adquirido más conocimientos que los comunes u ordinarios. U. t. c. s."


Algo muy similar leemos en el Diccionario de uso del español de María Moliner: " (Del lat. "doctus", partic. de "docere"; v. "Doc-, docente, dócil". Adj.; "en") Sabio". Se aplica a la persona que ha aprendido muchas cosas o mucho de cierta cosa mediante el estudio". 
Entonces, me pregunto, ¿qué serían éstas sexualidades doctas que aquí nos convocan?  Y más aún, ¿cómo hablar(les) en este marco de las "(Segundas) Sexualidades Doctas"? Una primera respuesta, claramente apresurada, sería responder que lo que hacemos aquí, hoy y mañana, es abocarnos al estudio de la sexualidad. En ese caso, uds y yo, nos reuniríamos para hablar de la sexualidad en tanto objeto de estudio y de conocimiento, respecto de la cual habríamos adquirido la capacidad de enseñanza. Eso, por su parte, me convertiría a mí en una sabia en materia de sexualidad. Pero, digámoslo de una vez, este -probablamente- no es el caso de ningunx de nosotrxs.Claramente, aquí no venimos a enseñar sexualidad(es). Y aún así, intentaremos discurrir, poner en discurso, en palabras y grafías, dichas sexualidades. Este evento, organizado por el grupo: "Haciendo cuerpos. Biopolítica y gestión de vidas humanas", tiene  por intención expresa (e impresa) "hacer foco en aquellos cuerpos y subjetividades en pugna que se debaten por el reconocimiento legal, social y político." Ver completo


  

Trabajo presentado en Sexualidades Doctas. “Cuerpos en la mira”. Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Córdoba - 6 y 7 de junio  del 2013 - Grupo de investigación “Haciendo cuerpos. Biopolítica y gestión de vidas humanas”


sábado, 25 de mayo de 2013

Ilse Fuskova - Claudina Marek




Sábado 25 de mayo
20 hs. PRESENTACION de la reedición del libro AMOR DE MUJERES
de ILSE FUSKOVA y CLAUDINA MEREK

Presentan: Librería de mujeres Carola Caridi, Mabel Bellucci y Natalia Bolcatto

21.30 hs INSTANTANEAS LÉSBICAS
En La mesa, en la cama, en la calle…
La vida diaria de una pareja de lesbianas
Relatos + poemas + proyección + música
Gabriela Lorenzo – [...]

En Chavela Bar - Rosario


domingo, 5 de mayo de 2013

Mujeres Públicas

En la casa. En la plaza. En la cama. Ensayo para una cartografía feminista




Este mapa/proyecto/recorrido es…



  • Un plano imaginario de Buenos Aires, desplegable y retrospectivo, donde la representación unitaria de la ciudad se fragmenta en un artefacto gráfico y textual, que narra la experiencia discontinua de las luchas de las mujeres por su libertad. Dibujamos una ciudad carente de centro; sustituimos el trazado de calles por una construcción espacial subjetiva para reafirmar la singularidad de las acciones, entendidas desde abajo, desde sus borrosos y mínimos rastros.

  •  Una cartografía del afecto y de la memoria, que intenta entender lo desconocido de nuestra ciudad, detectar situaciones y actividades cargadas de significado político.

  •  Una reflexión sobre la ciudad que habitamos y que ha sido el territorio principal de nuestras acciones grupales como fondo y como soporte… El mapa es nuestra manera de pensar la ciudad en imágenes y es producto de un enfoque discontinuo y subjetivo de nuestra propia historia.

  •  Nuestro relato de historias al margen de la lógica patriarcal, esa que prioriza los grandes eventos, las plazas llenas y las batallas, los grandes hombres y sus avatares. En este mapa contamos otras historias, que no son solo las de célebres mujeres y su accionar reivindicatorio. Rescatamos micro-acontecimientos que tienen poco lugar en el discurso de la historia, pero que en esta recopilación constituyen una constelación de hechos, acciones y pensamientos.

  •  Una sugerencia para posibles recorridos urbanos, que apela a una lectura lúdica, a una mirada nómada y desorientada, a una retórica del paseo. Proponemos un extravío por la ciudad dibujada para “encontrar caminos desconocidos”, para valorarla como territorio de la acción transformadora y de diversas y múltiples formas del habitar.

  •  La representación espacial de nuestras luchas, pues en el mapa marcamos los discretos inicios de algunos de los movimientos que cambiaron para siempre las condiciones de vida real y subjetiva de las mujeres.



Este mapa es una cartografía del afecto y de la memoria. Es una celebración de instantes radicales y pequeños gestos de luchadoras insurrectas que se atrevieron a interrumpir y cambiar recorridos esperados, tomando la ciudad como terreno concreto donde transformar la vida. Es un homenaje a esas mujeres que son nuestra genealogía.


Entre los puntos marcados en el mapa están: la primera sede de La Casa del Encuentro. Lesbianas a la vista, el 1er Encuentro de lesbianas de Buenos Aires, el grupo SAFO, Los cuadernos de existencia, lesbianbanda, La casa de las lunas y otras.