Archivo documental digitalizado del activismo lésbico, conformado por el registro de producciones gráficas y teóricas, registros fotográficos y sonoros, encuentros reflexivos y acciones callejeras de grupos y activistas lesbianas de diferentes momentos históricos, múltiples posiciones políticas, y diversas geografías de Argentina. Está en permanente construcción, envianos tus aportes y colaboraciones.
viernes, 20 de septiembre de 2013
Malas Como Las Arañas
Primavera LesBica 2013 "Bestia total, diosa brutal de Jolywuud"
ver registro fotográfico en Facebook
sábado, 14 de septiembre de 2013
Reconquista. Asesinato lesbofóbico
Celia Ortiz desapareció el 31 de agosto pasado cuando había salido de la casa que compartía con su pareja Vanesa Machuca.
En medio de la investigación los policías y la familia sospecharon de Vanesa y hasta allanaron la vivienda que compartían.
Celia, apareció muerta el 14 de septiembre, en un descampado, colindante con el domicilio de su ex pareja, principal sospechoso del asesinato, y único detenido en la causa, Fernando Ortiz.
Más información, en:
viernes, 6 de septiembre de 2013
Presentación "Chonguitas. Masculinidades de Niñas"
presentación en la Cooperativa 8300 de Neuquén del libro Chonguitas. Masculinidades de Niñas.
fotos: Fer Grr
fotos: Fer Grr
lunes, 2 de septiembre de 2013
Malas Como Las Arañas
Antes presas que sencillas! Marcha trans y trav contra la criminalizacion
La Plata, lunes 2 de septiembre de 2013
La Fulana
Agresión Lesbofóbica en Baradero
LA FULANA Y LA FALGBT REPUDIAN AGRESIÓN LESBÓFOBA EN BARADERO Y SE MOVILIZAN EN APOYO A LAS VÍCTIMAS
Hace un año María Celeste y Romina sufren agresiones lesbófobas por parte de la ex pareja y ex cuñado de Romina, las que han llegado a las lesiones, incluso frente a sus propios hijos. La Fulana y la FALGBT movilizan a Baradero en apoyo a las víctimas y para repudiar estos hechos de violencia que aún continúan impunes.
La Federación Argentina de lesbianas, gays, bisexuales y trans, y La Fulana, espacio de lesbianas y mujeres bisexuales, expresamos nuestro claro repudio la situación de violencia vivida por María Celeste y Romina, una pareja de lesbianas de la ciudad de Baradero, Provincia de Buenos Aires.
Durante un año la pareja viene sufriendo ataques verbales por parte de Ariel y Leonardo Giles, ex pareja y cuñado de Romina respectivamente, hasta que el sábado 24 de agosto pasaron de los insultos a la agresión física.
Consecuencia de estos hechos de violencia Romina sufrió fractura de nariz y Celeste tuvo un corte de 10 centimetros en su pierna ocasionado por una patada de Giles. La pareja realizó la denuncia penal correspondiente en el Juzgado de Paz de Baradero y Ariel Giles no podrá acercarse a menos de 300 metros de distancia de Romina por los próximos 90 días.
Sin embargo las agresiones continúan por diversas vías ante la inacción de diversas autoridades. Asimismo esta semana se han difundido casos de violencia hacia personas LGBT en diversos lugares del país. Es necesario seguir visibilizándolas y trabajando activamente para concientizar a la población y terminar con la discriminación y la violencia en cualquiera de sus formas.
Es por ello que el martes 3 de septiembre a las 10 hs. las organizaciones convocamos a una movilización en la Plaza Central de Baradero, acompañando y apoyando a María Celeste y Romina. Invitamos a todas y todos a sumarse.
Agradecemos la difusión... Para entrevistas o mayores informes comunicarse con
Claudia Castrosín Verdú, Vicepresidenta de la FALGBT, (011) 15 65489542
Visite nuestro sitio web www.lgbt.org.ar
lunes, 12 de agosto de 2013
valeria flores
interruqciones
Ensayos de poética activista. Escritura, política, pedagogía
valeria flores
La mondonga dark 2013 (Neuquén)
Una interruqción como la del título se hace efectiva a partir de la boca, esfínter ineficaz para abarcar y fraguar exitosamente todos los sonidos; y esa dimensión rugosa del esfuerzo, que hace física y presente la tensión del nombre y la imposibilidad de nombrar, es aquella que intercepta y compromete un cuerpo cruzado por la duda. Esa ‘p’ no habla de presencias que se administran como sentidos en un alfabeto perceptual, sino que, en todo caso, produce la presencia como espasmo de sentido, o mejor dicho, desplaza la saciedad congruente de la presencia por la ansiedad eléctrica e incoherente de la insistencia.
De esta manera, la interruqción opera como un gesto de lúdica disidencia en relación a las demandas de los órdenes de visualidad contemporáneos: a diferencia de otras manifestaciones que florecen de mil maneras sustantivas en imágenes, la interrupción sólo se hace visible como acción (sobre la imagen), a través de sus efectos abrasivos sobre otras superficies, materiales y sentidos.
lunes, 5 de agosto de 2013
Proclama de Lesbianas Feministas Prosexo
UNA PROCLAMA DE LESBIANAS FEMINISTAS PROSEXO
A FAVOR DE LAS TRABAJADORAS SEXUALES
Las lesbianas aprendimos en el proceso de politización de nuestra sexualidad y de nuestras vidas que el primer paso para el empoderamiento es el nombre. Muchas hicimos ese aprendizaje a través de las herramientas políticas y teóricas que nos aportaron los feminismos, en especial, aquellos que sostienen la autodeterminación sexual como fundamento de las luchas sexo-políticas. Sin embargo, también aprendimos que persiste al interior del movimiento feminista, no con exclusividad pero sí como un espacio más por el que transitamos, la lesbofobia y el imperio de las jerarquías por clase, identidad sexual, raza, ubicación geopolítica, edad, reconocimiento institucional, etc. Esto provoca que ciertas voces se amplifiquen, ciertos cuerpos se visibilicen, ciertas posiciones se erijan como representativas del movimiento y ciertas figuras monopolicen el discurso público, a costa de sumir en el silencio, la ignorancia y la invisibilidad, a otros cuerpos, otras voces, otros nombres.
En la Argentina del matrimonio igualitario y de la ley de identidad de género, hoy se está librando una batalla silenciosa pública y moral altamente efectiva contra las trabajadoras sexuales, que tiene como palanca bélica a las políticas implementadas en la lucha contra la trata y la explotación sexual. Una palanca que se acciona desde una serie de presupuestos del feminismo abolicionista que termina contraponiendo los derechos de las trabajadoras sexuales a los derechos de las víctimas de trata. La trata requiere que se la persiga, el trabajo sexual requiere que se lo reconozca, dos políticas diferentes aunque articuladas, porque sacar de la clandestinidad el trabajo sexual es una forma de luchar contra la esclavitud sexual y la trata de personas.
Este feminismo que sólo ve violencia en el sexo pago, víctimas o alienadas en quienes afirman ser trabajadoras sexuales, y sólo mujeres en el campo del trabajo sexual, cuando hay también varones, travestis y trans, termina siendo un feminismo antisexo, antiputa, victimista y mujerista. La equiparación e indiferenciación entre las personas que deciden ejercer el trabajo sexual con las que son esclavas sexuales porque son víctimas de las redes de trata, provoca el silenciamiento y el borramiento del espacio público de las trabajadoras sexuales así como la inercia policial y política para una búsqueda real de las víctimas de trata. Redimir y reinsertar a las prostitutas cual ejército de salvación, promoviendo la erradicación total de la prostitución, parece ser el objetivo central del feminismo abolicionista que, muy a su pesar, termina aliado con políticas criminalizadoras y persecutorias de las mujeres. ¿No sería más deseable que pusieran el mismo énfasis y vehemencia en la erradicación del matrimonio como institución hetero y homo-patriarcal que regula la sexualidad?
El cuerpo de las trabajadoras sexuales está atravesado por una paradójica metáfora espacial y, por lo tanto, visual. Por un lado, las medidas implementadas desde el estado nacional, como el decreto que prohíbe la oferta de avisos sexuales, las borra de los medios de comunicación, de la visión pública, lo que implica una política de invisibilidad. Y por otro lado, las leyes contra la trata aprobadas en algunas provincias, que justifican allanamientos a prostíbulos y departamentos autogestionados por trabajadoras sexuales autónomas, las arrojan a la calle, a una extrema visibilidad que las expone a la policía cotidianamente, a la vigilancia moral de l*s vecin*s y al abuso de los fiolos. En ambas situaciones, la sistemática impugnación de sus voces mediante la resistencia a ser escuchadas o subestimadas y despreciadas en sus opiniones, las silencia como sujetos políticos.
Como lesbianas esta batalla nos involucra y nos convoca, como mínimo, por dos motivos: porque bien sabemos lo que significa la negación de la identidad autopercibida y el acallamiento de nuestras voces, y porque con estas políticas que se llevan adelante contra el trabajo sexual so pretexto de combatir la trata, imponen normas que regulan lo que podemos y no podemos hacer con nuestros cuerpos, lo admisible y lo inaceptable, lo legítimo y lo ilegítimo. Por lo tanto, es una batalla que nos involucra a tod*s, por más que pensemos que no nos afecta. El boicot al sexo reproductivo que implican el aborto y tener sexo por dinero son prácticas que continúan penalizadas para las mujeres, convertidas en delito (aunque la prostitución no lo sea en nuestro país, y sí lo es el proxenetismo) a través del código penal, los códigos contravencionales o la moral hegemónica.
Como lesbianas, sabemos que la identidad política sirve para identificarse en la lucha por el reconocimiento, la celebración de la existencia, la denuncia de agresiones, abusos y discriminaciones y la demanda de derechos. Por la historia del activismo lésbico y por nuestras historias personales, sabemos muy bien la violencia que conlleva la negación de una identidad política y, por lo tanto, del empoderamiento que ella supone. ¿Qué posibilidad tienen las trabajadoras sexuales para empoderarse si desde el principio son tratadas como víctimas? ¿o como mujeres en situación de explotación?
Como activistas prosexo que cuestionamos el modo en que nuestra sociedad heteropatriarcal y racista asigna privilegios sobre la base de la adhesión a su código moral, regido por la norma monogámica heteronormativa, esta batalla nos implica porque estas medidas punitivas y de persecución representan una política sexual anti-sexo. Prosexo es una identificación política que emerge en las llamadas “guerras del sexo” en Estados Unidos en los años ´80, representando las disputas entre feministas antipornografía, antiprostitución y antisadomasoquismo y las feministas prosexo y anticensura, y aunque en nuestro contexto es un término que casi no circula habitualmente en el discurso feminista, nosotras nos reconocemos como tales porque significa sostener una política libertaria sobre los derechos sexuales, el trabajo sexual, la censura y la libertad de expresión, la industria del sexo, el material sexual para adult*s, la elección y la libertad sexual. Significa reconocer las actitudes y políticas anti-sexo, la hipocresía y los pánicos sexuales que tiñen el modo en que la sexualidad es analizada en los medios, en las instituciones, en el estado, e incluso dentro de las comunidades lgtttbi y feminista.
Las celebradas narrativas de la democratización a través del reconocimiento de la “diversidad sexual”, señalan las formas públicamente legítimas de vivir la sexualidad, los límites y jerarquías entre formas y prácticas sexuales ideales, admisibles, o inaceptables. Así, las nuevas fórmulas de regulación sexual que levantan la bandera de la “diversidad” están teñidas de una moral anti sexo.
Las trabajadoras sexuales están siendo criminalizadas y estigmatizadas, favoreciendo aun más la clandestinidad de su actividad, lo que acrecienta las condiciones para la trata. Estamos ante un momento histórico en el que es preciso defender los derechos de todas las personas vinculadas al mercado del sexo, que contribuya a ampliar sus márgenes de decisión, libertad y autonomía. Para las que deciden ejercer el trabajo sexual: reconocimiento de su actividad como trabajo, reconocimiento de derechos en tanto que trabajadoras, estímulo de la sindicalización; y para las que lo viven mal: posibilidades de formación para desarrollar otro trabajo. Para las que son víctimas de trata, que son obligadas y coaccionadas: protección y persecución del delito, y desmantelamiento de las redes de complicidad institucional, policial y política.
Como activistas lesbianas feministas prosexo no queremos el tutelaje del estado ni de las instituciones ni del feminismo abolicionista para decidir sobre nuestros cuerpos. L*s trabajador*s sexuales -mujeres, trans, travestis, gays- son nuestr*s aliad*s y no nuestr*s enemig*s en la lucha por la autodeterminación sexual. Por eso apoyamos su demanda de reconocimiento del trabajo sexual como trabajo y exigimos que su voz sea escuchada.
En esta batalla el silencio no es una opción, es una toma de postura a favor de quien detenta la hegemonía, de quien va ganando la lucha, que son las políticas de persecución moral, policial, estatal y feminista hacia las trabajadoras sexuales.
Agosto del 2013.-
Noe Gall – integrante del Asentamiento Fernseh, Red por el reconocimiento del trabajo sexual y la Coordinadora por la aparición con vida de Yamila Cuello - Córdoba
valeria flores – escritora, activista y maestra – Neuquén
Gabriela Adelstein – traductora, activista queer - Buenos Aires
Macky Corbalán – poeta y lesbiana feminista cuir - Neuquén
Virginia Cano - docente, filósofa, activista - Buenos Aires
Norma Salica – activista - Tucumán
Andrea Lacombe - antropóloga, integrante de la Red por el Reconocimiento del Trabajo Sexual
Gabriela Robledo Achaval – activista lesbiana feminista, abogada, investigadora (UNC)
Mariela Serra - Licenciada en teatro y profesora universitaria
Sara Monsalve
Jorgelina Bocca
Celeste Bianciotti
viernes, 2 de agosto de 2013
domingo, 28 de julio de 2013
Eloina Coronel
Cantautora cordobesa, nacida en Corrientes, lesbiana, amante de las cosas simples y profundas de la vida, creyente en las personas y amante de los astros. Su lenguaje desde que nació es la música y su herramienta para comunicar y estar en el mundo.
Chamuyo Colectivo
Chamuyo colectivo, grabado en 2013, es su primer disco, reúne once canciones inéditas. Es, aludiendo al primer tema del albúm, un verdadero enjambre en el que se conjugan la composición musical de su autoría en mixtura con una multiplicidad de voces y poemas de otras autoras lesbianas o mujeres feministas, como Macky Corbalán, Mónica Palacios y Soledad Perez, entre otras.
martes, 9 de julio de 2013
Arpias
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