Terf: el feminismo trans-odiante de la burguesía
Breve semblanza de la corriente feminista conservadora anclada en el biologicismo y en los esencialismos de género que pugna por la exclusión de las personas trans a las que tratan de “machos infiltrados” o “varones vestidos de mujer” y reducen la discusión a la opresión de los varones cis sobre las mujeres cis.
En primer lugar me presento. Me parece importante aclarar desde qué lugar hablo. No creo en la neutralidad ni en la objetividad. Soy Eli Luna. Además de puta, prostituta, trabajadora sexual o como quieran decirle (menos víctima de trata o persona en situación de prostitución) y lesbiana marikona, me defino ante todo como sujeta política. Soy militante social, peronista y feminista, con algunos desvíos anarkos, lenninistas y guevaristas. Si bien no me siento ni muy mujer ni muy cis, entiendo que soy leída como tal, lo que de por sí esto ya implica un acceso diferencial a una multiplicidad de derechos básicos en relación al carácter desigual, restringido o nulo al que es condenada la población trans. Prefiero hablar de acceso diferencial o desigual de derechos y no de “privilegios”, pues no considero el acceso a la alimentación, a la salud, a la educación, a la vivienda, al trabajo formal, a los espacios de sociabilidad y etcéteras como privilegios, sino como derechos. Derechos humanos. En tal caso será que el capitalismo en su fase imperialista y neoliberal habrá logrado convencernos de lo contrario.


