Archivo documental digitalizado del activismo lésbico, conformado por producciones gráficas y teóricas, registros fotográficos y sonoros, encuentros reflexivos y acciones callejeras de grupos y activistas lesbianas de diferentes momentos históricos, múltiples posiciones políticas, y diversas geografías
de Argentina. Está en permanente construcción, recibiendo nuevos aportes y colaboraciones.

viernes, 28 de octubre de 2011

valeria flores - Macky Corbalán



“Borrador para un diccionario de las amantes”
Taller sobre escrituras políticas del deseo

Presentación
Vivir en los intersticios de la representación sexual y de género es un durísimo trabajo que emprendió Monique Wittig a través de su obra literaria. Los textos de esta  escritora francesa, lesbiana radical, son reconocidos como parte de las genealogías que configuraron el heterogéneo corpus de lo que dio en llamarse “teoría queer”, siendo “El pensamiento heterosexual” uno de los más renombrados y citados.
Sin embargo, la obra poética de Wittig ha quedado a la sombra de sus textos políticos y teóricos, y justamente en su creación ficcional es donde efectivamente se revela este incesante trabajo de deconstrucción lingüística del mundo. 
Colocar en la escena estético-política la obra de Wittig es restituir una de sus preocupaciones centrales en los procesos de subjetivación política: el trabajo sobre y contra el lenguaje.
Si no hay una reflexión literaria, si no hay un uso disolvente de la palabra, si la sintaxis y la semántica no se subvierten, no se reinventan, no se ocupan, si no se desterritorializa el universo simbólico, no habremos hecho el trabajo literario de desmontar el lenguaje del amo. No basta con hablar de los “temas” feministas y queer a través del la voz del patriarca, no se trata sólo de hablar en masculino y femenino, de nombrarnos con el término de la injuria; la tarea política y estética a nivel molecular es la demolición lingüística. Hay que descomponer las herramientas del lenguaje del amo para desactivarlo. Es preciso una deconstrucción de nuestros propios discursos y silencios, tal como insistía Teresa de Lauretis, poniendo bajo sospecha nuestro lenguaje. En el mismo sentido, Audre Lorde afirmaba que los textos poéticos son grandes generadores y administradores de ira, por lo cual, nos hace repensar que muchos textos de la teoría feminista o queer, hoy aparecen despojados de esa subversión emocional. En especial, el imperialismo de la diversidad sexual produjo una despolitización de los discursos de la disidencia sexo- genérica.
La propia Monique afirmaba: “Destruir las categorías de sexo en política y en filosofía, destruir el género en el lenguaje (al menos modificar su uso) es parte de mi obra como escritora. Una parte importante, puesto que no puede ocurrir una modificación tan central sin una transformación central del lenguaje como un todo” (La marca del género).
En su obra “Las guerrilleras” (1969), sentenciaba: “el lenguaje que habláis está hecho de palabras que os matan”. La heterosexualidad es el lenguaje, y el lenguaje es el contrato social por excelencia y materia prima de la subjetividad. De ahí que su literatura sea un ataque permanente a la celda de símbolos de la cultura patriarcal, un ataque sangriento al performativo fascista, a la domesticación del cuerpo. En “El cuerpo lesbiano” (1973),  la violencia del amor entre las amantes provoca la autodestrucción hasta hacer desaparecer la imagen del cuerpo de “mujer”, desmembrándolo a través de operaciones textuales que rechazan la vulva como órgano sexual femenino. Las amantes tienen relaciones por interpenetración celular eclipsando así la penetración.
El “Borrador para un diccionario de las amantes” (1975), escrito junto a Sande Zeig (cineasta, escritora y pareja de Wittig),  es un intento de creación de un mundo, un universo simbólico presto para ser impuesto de forma normativa a los hablantes, un ensayo de desterritorialización de la heterosexualidad. Crea un mundo mitológico poblado sólo por mujeres: madres, hijas, amantes, amazonas... Todas lesbianas. Las definiciones, de gran lirismo y belleza, alternan entre una aguda ironía, una voluptuosa sensualidad y un descarado erotismo. Aquí las mujeres se han convertido en aquellas que nombran, creando la materia para un diccionario y ejecutando así la orden de las guerrilleras de elaborar un nuevo discurso feminista.
En el taller se trabajará con fragmentos del “Borrador…”, abordando su potencialidad crítica, tanto en su poética como en la radicalidad política, y se propondrá la construcción de una producción visual y/o escrita a través de recursos intertextuales y de la plástica.

Instancias del Taller:

Breve presentación de la obra de Monique Wittig
Claves de lectura de sus obras: las lesbianas no somos mujeres (y otras)
Trabajo por grupo sobre algunas definiciones del diccionario, con preguntas orientadoras.
Producción visual y/o escrita. Traer todo tipo de materiales para intervención plástica: tijera, hilos, imágenes, alambre, plasticola, otros textos, pinturas, etc.

Fecha y horario:   viernes 28 de octubre, de 18 a 20.30hs.
Lugar: Muten – Don Bosco 252 (Neuquén)
Organizan:  Macky Corbalán – valeria flores
Inscripciones: Enviar un mail a mackypoeta@gmail.com






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